jueves, 30 de abril de 2009

Un sueño que no muere

Y es imposible no pensar en esa frase
Cuando por habito te sueño a cada paso
Al cerrar los ojos, no por el cansancio
Si no por la urgencia de vivir soñandote-

Y hoy, de nuevo, camino
Por el sinuoso camino transitado
Y es el camino del sueño q no muere
Sueño con abrazarte, con
Acariciar tu carita tan querida.

En tanto yo sigo en este mundo
Q no por dudoso podra desanimarme
Por q el dia q este sueño muera
Sera al fin nuestro soñado reencuentro.

Como el agua del rìo

Seamos como las aguas del río,
que corren hacia el mar,
no con el pesar del caminar,
perdidas para siempre,
sinó para encontrarnos en un abrazo,
con las que llegaron antes,
y esperar las que detrás vienen corriendo
Porque el amor es más fuerte que la muerte,
y como el mar, al final del camino recorrido,
en un abrazo sin fin nos reunirá
estrechamente a todos.
¡¡¡ Unidos para .... siempre !!!
René J. Trossero

miércoles, 29 de abril de 2009

Mamita

“Mamita:
Te escribo para decirte que estoy bien, plena, me saqué el disfraz de persona, ahora soy Luz, como un pequeño sol.

No necesito cuerpo para sentirte, veo desde mi corazón; ya no me hacen falta las palabras, ahora veo el inmenso amor que hay en ti y en todos los seres.
Estoy fuera del tiempo, no mido si mi tiempo contigo fue corto o largo, para mí fue precioso, mi paso por la vida fue tal como debió ser, vine a aprender y a hacer aprender a los demás.
Y tú Mamá, ¿qué has aprendido después de todo esto? ¿logré encender en ti la luz de mi amor? Cuando me fui todo te pareció oscuro, pero yo me encargué que mi amor fuera la Luz que iluminara tu corazón para siempre.
Ahora vas a comenzar a ver que eres muy fuerte, pues tienes mucho que aportar allá en tu vida; hay almas que te aman y te necesitan, tú estás llena de amor para dar.
El mejor regalo para mí es que no te escondas y “desperdicies” tu vida, llorando, lamentándote porque yo no estoy. Yo no quiero volver, estoy llena de paz. Yo no necesito que te vistas de oscuro, ni que andes triste.
Y si lo estás, es que sólo piensas en “tu pena” o “en tu dolor”, pues acá donde estoy solo existe alegría y amor. Ese quiero que sea tu lenguaje Mamá.
Cada mañana piensa: “El mundo me necesita, voy a dar testimonio HOY del amor que siento por mi hijita/o, seré valiente y trataré de seguir adelante dando toda la Luz que pueda”.

Me lo envio Paulina mamà de Javier de Chile, gracias Pau.

martes, 28 de abril de 2009

Frente a la tristeza



1) Evitar las situaciones, las circunstancias y los encuentros que puedan aumentar el abatimiento. 

2) Pensar que a nuestros hijos no les gustaría vernos en este estado. 

3) Elegir las personas que sí puedan ayudarnos en ese momento con su continencia, con su mensaje, con su amor. 

4) Evitar la ansiedad anticipatoria. Los hechos ocurrirán de todos modos, y tal vez de una manera menos dramática y dolorosa de la que usted piensa. 

5) Tenga en cuenta que en su grupo hay compañeros que pasaron por esos mismos estados y que hoy se encuentran muy recuperados. 

6) Nuestro hijo está en todas partes y especialmente en nosotros mismos. No lo lastimemos con nuestra congoja. 

7) Pedir ayuda sanamente, es decir estar dispuesto a escuchar y a modificar actitudes. 

8) Evitar encerrarse en sí mismo, aislarse. Si tiene pareja trate de compartir con ella su mal momento; si no la tiene, habrá alguna persona entre sus afectos que pueda cumplir esa función, y de todos modos el grupo del que participa, siempre estará a su lado en estos angustiosos momentos.

Obtenido de la página www.carlosjuanbianchi.com.ar

sábado, 25 de abril de 2009

Qué difícil es hablar de la muerte…!

“Qué difícil que es hablar de la muerte cuando afuera el sol ilumina el verde brillante de las hojas, las gotas de rocío en el pasto, las flores blancas del laurel… en realidad es difícil hablar de la muerte en cualquier circunstancia, en cualquier lugar. Tiene que ver con negar la existencia de una certeza.

Todos sabemos que vamos a morir, que es inevitable y, sin embargo, haremos lo imposible por negarlo y damos la espalda cuando “le pasa a los demás”.

Hasta que un día nos pasa a nosotros; le pasa a seres que amamos más que a nada en el mundo... le pasa, incluso, a nuestros hijos, quienes nos enseñaron una insospechada forma de amar, que teníamos reservada sólo para ellos.

Y de entre todas las diversas formas de morir un hijo, el suicidio está entre las más duras y trágicas para los seres que quedan, generalmente, sumidos en un dolor que no conoce iguales y en una incredulidad que les hará repetirse, una y otra vez: ¿por qué? al mismo tiempo que se reprochan el “no haberse dado cuenta” de lo que iba a suceder para evitarlo y, de aquí en más, comenzarán el largo y angustiante camino de las culpas que los acosarán día y noche y no los dejarán vivir, dormir, respirar.

Se culpan ellos, culpan a otros, culpan a Dios y aún quizá, lo que les causa tanto más desasosiego, culpan a los hijos que decidieron irse de esa manera. El dolor no parece tener límites, las nociones de castigo los asechan y quizá, también, la mirada de los demás que creen verlas, aun cuando no lo sean, como acusadoras.

Pero, así como sabemos poco y nada sobre la muerte y el proceso de morir, lo que nos hace difícil consolar a los que sufren, especialmente a un padre que pierde hijos, menos sabemos sobre cómo hablar al padre cuyo hijo se quitó la vida.

Y lo que es más aún, poco y nada sabemos de lo que lleva a un niño o a un joven a suicidarse.

A veces "parecen" haber causas directas, muchas otras no, y los padres se debatirán en un sin fin de explicaciones tentativas, buscando el sosiego y la paz que parece haberlos abandonado para siempre.

Y es tratando de comprender qué llevó a su hijo de apariencia y vida normal, a tomar decisión tan extrema, como los padres de los hijos que deciden terminar con sus vidas, pueden perder la paz.

Elizabeth Lukas, discípula de Víctor Frankl, llega a una conclusión: “cada persona responde a la vida de una manera individual.”

Víctor Frankl, dice en sus libros, que el hombre en su búsqueda de un sentido para su vida, a veces, pareciera no encontrarlo en esta tierra, lo que puede motivarlo a esperar hallarlo “del otro lado”, porque si así no fuese, no tomaría decisión alguna.

Se fueron de nuestra vida “dando un portazo”, sin pedirnos permiso, pero se fueron. Consideremos, por un momento, dárselo para que la partida sea menos dolorosa, para que ellos sepan que los amamos por sobre todo y a pesar de todo, y que no los juzgamos. Respetémosles su decisión de partir, aún de esa manera, a pesar del dolor. Quizás palabras similares a éstas puedan señalar el comienzo del retorno a la paz interior: Hijo querido, hasta aquí llegamos juntos. Tú has decidido seguir tu propio camino, has decidido partir. Yo te respeto, te quiero y deseo que seas feliz, que Dios te bendiga.

Es el amor que nos enseña, porque, detrás, alrededor, y dentro del dolor que debemos vivir, está el amor, que es lo único que nos puede salvar del abismo.

Elizabeth Lukas reflexiona que no importa cuan irrevocables sean los hechos, la logoactitud “ayuda a la gente a darse cuenta que todavía les queda una elección: elegir la actitud que adoptarán frente a esas situaciones. Pueden aceptarlas o condenarse a sí mismos o al mundo, pueden mostrar coraje y confianza en el futuro, o desesperanza.

Es su decisión: el destino más cruel no tiene el poder de decidir cómo deben ellos enfrentarse a él.”

Si encontramos una actitud positiva, al enfrentarnos a circunstancias extremadamente negativas, encontramos un gran consuelo en el hecho de que no necesitamos perder autoestima; podemos, aún, con orgullo, llevar nuestro sufrimiento con dignidad y ser, así, un ejemplo para otros padres en sus propias tragedias.

Por su parte, Elisabeth Kübler-Ross nos dice que las partidas prematuras – sean cuales fueren las causas - son una lección de amor incondicional, y, nuestros hijos, los maestros del verdadero y desinteresado amor, aquel que no tiene reclamos ni expectativas, que ni siquiera necesita de su presencia física.

Dejando fluir estos sentimientos en nuestro interior, daremos paso al nacimiento de un nuevo ser en nosotros. Un ser capaz de disfrutar nuevamente del sol y de la naturaleza en todo su esplendor, un ser que no resentirá la vida, porque ha comprendido la muerte. Que no rechazará el dolor, porque ha sabido aprender de él, y que se acercará a otros que sufren, ayudándolos a realizar su propio aprendizaje hasta encontrar la luz”.



Alicia Schneider Berti- Gustavo Berti

gyaberti@calamuchitanet.com.ar





Este es un aporte a la difusión del pensamiento de Renacer, a través de la palabra de los creadores de los Grupos Renacer, Alicia y Gustavo Berti. Abril de 2009.



Ulises, Ana y Enrique

De Renacer Congreso – Montevideo Uruguay, “Por la Esencia de Renacer”

miércoles, 22 de abril de 2009

Es posible

Es posible
que los cielos sean oscuros
que los vientos soplen
que las aguas sean profundas y turbias
que las olas hagan un estruendo
a tu alrededor.

Es posible
que, aparentemente
no haya mas via de escape
q las nubes oscuras tapen los rayos
del sol.
Es posible q todo lo q te rodea
parece oscuro y sombrio.

Pero hay un brillo de sol
donde los rayos hacen mas
claras las aguas
y una voz
q calma las aguas embravecidas
Vuelve tus ojos
mira....siente.... escucha....
Soy yo
tu brillo de sol eterno
brillare en gran medida en tu vida
calmarè tus mares
te ayudarè a encontar tu paz.

Ten fe mamà.

Adaptacion


domingo, 19 de abril de 2009

Estoy aprendiendo

Estoy aprendiendo a escuchar en el silencio
de mirar a mi alrededor y me rodeo de una inmensa paz
Puedo sentir hasta el sonido del viento, de forma màs especial
unas pequeñas gotas q caen al suelo y hacen eco al acariciar las plantas.

En el silencio he aprendido q es mejor escuchar q hablar
q es mejor comprender q opinar
q es mejor dar q recibir
q es el la quietud de nuestras almas q encontramos
q encontramos los dones mas maravillosos q se nos han dado
como regalo de vida.

Es en el silencio de nuestra mente
q nuestros pensamientos se lanzan
sin temor a explorar cosas q nunca antes
fueron capaces de captar.

Se trata de mirar
observando con detenimiento
todo aquello q nos rodea
y q por las complicadas tareas diarias
q nos toca vivir cada dia
no recibimos su esencia.

En este gran manantial de amor q llamamos vida
fortalecemos nuestros espiritus
y los hacemos libres de ataduras
en la medida q pasamos
por la dura prueba q se nos presenta.

En este ir y venir
buscando no sabemos q?
lo q se nos hace inprescindible es encontrar......

Es en la sencillez q conocemos la verdad y el camino
en la humildad de no saber nada
lo q nos lleva a dar todo, lo q pensamo q no somos
capaces de lograr y q otros pueden ver en nosotros.

En la razon ilògica de nuestra existencia
q nos percatamos q nuestro sentido se fortalece
cuando lo utilizamos como debe ser.

Es escuchando la elocuencia del silencio
cuando verdaderamente
conocemos los latidos de nuestro corazon.

de la web