viernes, 19 de junio de 2009

EL HIJO PREFERIDO

Cierta vez le preguntaron a una madre cuál era su hijo preferido, aquel que ella más amaba. Y ella, dejando entrever una sonrisa, respondió: 'Nada es más voluble que un corazón de madre'. Y, como madre, le respondió: 'El hijo predilecto, aquel a quien me dedico de cuerpo y alma... Es mi hijo enfermo, hasta que sane. * El que partió, hasta que vuelva. El que está cansado, hasta que descanse. * El que está con hambre, hasta que se alimente. * El que está con sed, hasta que beba. El que está estudiando, hasta que aprenda. El que está desnudo, hasta que se vista. EL que no trabaja, hasta que se emplee. El que está de novio, hasta que se case. El que se casa, hasta que conviva El que es padre, hasta que los críe. EL que prometió, hasta que cumpla. El que debe, hasta que pague. El que llora, hasta que calle.' Y con un semblante bien diferente a aquella sonrisa, finalizó: 'El que ya me dejó, hasta que lo reencuentre. '

desconozco autor 


miércoles, 17 de junio de 2009

Debemos pensar en un RENACER para dentro de 50 años

Palabras de Alicia y Gustavo Berti en el Encuentro por el 20 Aniversario de Renacer – Huerta grande – Córdoba – Septiembre de 2008.

Por eso cuando nos dicen en algunas preguntas, que en alguno de los grupos hay personalismos, que hay personas que quieren adueñarse de los grupos, yo digo ¿cómo se van a adueñar de algo que no existe, si Renacer es una entidad virtual? No tiene personería jurídica, no tiene membrete, no tiene autoridades, no tiene a veces ni siquiera lugar donde reunirse, que es lo que es.¿Cómo me voy a hacer dueño de algo que en el fondo no existe? ¿Cómo me voy a hacer dueño de un mensaje que es de los hijos de miles de padres de todo el país y de otros países?Entonces, esto es de ida y vuelta, por eso nosotros les agradecemos, pero queremos que se agradezcan a ustedes mismos también, porque el mérito es de ustedes, pues, si cuando nosotros empezamos, y yo miro para atrás y veo las cosas que decíamos el primer año, pero las decíamos de corazón y buscando siempre una palabra de aliento, pero si hoy las leyera, no me quedaría más que reírme, cómo puede decir aquellas cosas, entonces, ustedes agradézcanos, pero agradézcanse a ustedes mismos, porque ustedes son forjadores también de este mensaje.
Ha habido personas que han contribuido mucho y yo quisiera nombrar algunas cosas que se han hecho, que yo creo que son importantes, porque han contribuido a que Renacer sea lo que es.Existe un boletín electrónico y yo quiero agradecer a Cacho Divizia, a quién todos ustedes conocen, porque ese boletín ha permitido unir a muchas personas de muchos países y ha podido ser hecho sin censura, sin críticas, democráticamente y abierto a todos los padres que quieran colaborar con él, eso en un país como el nuestro, una manera tan democrática y sin censura es un verdadero logro.
Es uno más de los logros de Renacer.También hemos dicho, lo dijimos en Rosario en el año 95, hace trece años, que deberíamos pensar no en un Renacer para hoy, sino en un Renacer para dentro de cincuenta años y que debíamos trabajar para forjar eso.
Si ustedes recuerdan, hubo una época en que la tarea de cada generación era preparar el camino para la generación siguiente, no era la satisfacción inmediata, no era la satisfacción personal en la misma generación como es ahora, no existía el “compre ya”, todos trabajaban, los abuelos y los padres trabajaban para que sus hijos tuvieran un destino mejor, es decir, preparaban el camino para la generaciones siguientes.
Eso se perdió, pero en Renacer lo debemos recuperar y para mantenerlo necesitamos apegarnos, necesitamos trabajar firme en la ESENCIA DE RENACER, porque lo que nos ha traído hoy acá no son Alicia y Gustavo, no son los 20 años, es un mensaje, es un mensaje con el cual ustedes están de acuerdo, por eso estamos todos nosotros aquí.
Entonces quiero agradecerle a unos papás de Renacer Congreso – Uruguay, porque se han tomado el trabajo meticuloso y difícil de desgrabar nuestras charlas, de mandarlas y de mantenerse fiel a la ESENCIA, porque es necesario
también que nosotros conozcamos la ESENCIA y nos mantengamos dentro de ella porque si no, los grupos se van a dispersar, vamos a tener dificultades y el mensaje se va a perder, de manera que, por un lado Cacho con su manera democrática de manejar el boletín y Renacer Congreso con su adherencia a la ESENCIA, yo creo que merecen un aplauso.
Todas estas cosas forman parte de la historia de Renacer.Yo me voy a sentar… esto también va a formar parte de la historia, porque todos, eventualmente, vamos a ir pasando.Quiero recordar también a dos personas a quienes yo he querido y quiero entrañablemente y que han trabajado mucho por Renacer y seguro que hay muchos más que yo no conozco, pero sí dos y uno de ellos ha sido una persona muy importante en el crecimiento de Renacer en la Provincia de Santa Fe, con quien compartimos un camino juntos durante muchos años y que nos ha dejado hace muy poco y es Norberto Raviolo.Y dos compañeros más de nuestra provincia, Eduardo Abecasis y Víctor Viada, que también nos han dejado.Lo de Eduardo para mí es lamentable porque él formaba parte del equipo de básquetbol de Renacer, no sé si ustedes se acuerdan de Eduardo, cuya altura no superaba el metro sesenta y lo habíamos elegido una vez para un equipo de básquetbol y designado como representante deportivo de Renacer y Eduardo era uno de ellos.

domingo, 14 de junio de 2009

Un Aporte en Busca de Un Lenguaje Común

  Es propio de la ESENCIA DE RENACER no hacer ninguna diferencia con respecto a la causa de la muerte de sus hijos y partir de este hecho, que es lo que verdaderamente une a todos los padres, trabajar sobre la transformación que representa para el futuro de nuestras vidas, la perdida sufrida. 

  Sin embargo, es frecuente que se pregunte a los padres con más experiencia, cómo tratar a aquellos papás cuyos hijos se han suicidado, y aún más, pues en el encuentro de Huerta Grande 2008 se ha formulado la pregunta ¿por qué no nos referimos siempre al suicidio con el término suicidio?

  Ante tal pregunta Gustavo Berti dijo: “No hay nada de malo en decir “yo perdí un hijo por suicidio” y agrega “en última instancia cada papá o mamá lo nombrará como mejor le parezca.”

  En esta respuesta hay por lo menos una apertura al uso de “un leguaje común”; suponemos que Berti intuye que es posible, también en este caso, utilizar la capacidad de hacer las cosas distintas a como parecen ser o dicho de otra manera, para ver las cosas distintas a lo que aparentan ser por los paradigmas vigentes relativos en este caso al suicidio.  

  Paradigmas a los que Jasper describe con precisión al decir “todos los despotismos, todas las iglesias, toda violencia que salió del hombre y pasó por el hombre, han rechazado con horror el suicidio.”

  Conocemos el caso de un padre de Renacer que acudió a un cura en procura de consuelo y el cura le dijo: “su hijo está en el infierno.”

  En busca de un leguaje común, nos atrevemos a realizar una reflexión acerca del uso de la palabra suicidio en los grupos Renacer.

  Nos arriesgamos a que pueda tildarse de “eufemismo”, es decir, según el diccionario, “una forma de expresar con decoro, conceptos cuya franca expresión se considere dura o desagradable”, aún ante ese riesgo, si usamos términos menos duros o menos desagradables, nos acercaríamos más a lo que nos inspira el amor al ser querido que toma esa decisión, fuente de nuestra intuición. 

  Siguiendo a Víctor Frankl, que proclama como esencial en el hombre su libertad y su consecuente responsabilidad, Gustavo Berti nos dice: “Si decimos que el hombre es un ser libre, podríamos preguntarnos inmediatamente ¿Cuál es el límite de esa libertad? ¿A dónde termina? ¿Tiene una persona derecho a determinar cuál va a ser el momento en que su vida tenga final? ¿O la libertad llega hasta ahí y ya no es libre para decidir?”  

  La palabra “suicidio” deriva del latín y significa “matarse a sí mismo” de la misma manera que fratricida significa “matar a un hermano”, homicidio “matar a otro ser humano” y así sucesivamente, de donde “suicidio” es sinónimo estricto de “matarse”. 

  ¿Podemos ligar el ejercicio de la suprema libertad de disponer de su propia vida, al sentido atribuido a la palabra “suicidio”, nacida en la misma época en la que Platón sostenía que las palabras ocultan más sobre la naturaleza interna de las cosas de lo que revelan?

  Precisamente, la palabra “suicidio”, al dejar oculta la libertad implícita en la decisión de quien asume la actitud de librarse de su cuerpo, oculta más de lo que revela de la naturaleza interna del hecho que pretende describir. 

  Por el contrario, Jasper le asigna dignidad a tal decisión cuando dice: “En el hecho de que el hombre, sólo el hombre, pueda quitarse la vida con una decisión clara, pura, sin enturbamiento por los afectos, sino más bien siendo fiel a sí mismo, en este hecho reside su dignidad.”  

  ¿Podemos afirmar, entonces, que la palabra “suicido” respeta al ser humano libre y digno? 

  Nosotros, Ana y Enrique, tenemos una experiencia al respecto, vivida antes de saber que existía Víctor Frankl, Jasper o los Grupos Renacer.

  Cuando, luego de varios intentos frustrados, nuestro hijo Enriquito, partió como se diría en términos orientales, o dicho en términos usado en occidente, “cometió suicidio”, intuimos que él estaba ejerciendo su derecho a liberarse de su propio cuerpo y, entonces, en un libro que titulamos “Sueños de Libertad”, en la última página bajo el título “Camino a la Libertad”, expresamos lo siguiente:

  “De tu mano recorrimos todos los senderos en busca de la luz... nos detuvimos en cada estación... en cada piedra del camino... golpeamos todas las puertas, tocamos todos los timbres. 

  Tú veías que los capítulos de tu vida estaban inconclusos... en el deporte, en el canto, en la cerámica, en el trabajo, en el estudio, en la religión, en el amor...

  Debo cerrar mis capítulos, dijiste una y otra vez... y yo veía que los fantasmas rondaban tu mente y mi mente.

  A cada instante lo leía en tus ojos que, profundos y tristes, me miraban como pidiendo permiso y perdón a la vez... para irte de nuestro lado...

  Yo siempre te negué el permiso, pero no te negaría jamás el perdón.

  Mi corazón ya lo ha hecho.

  Esta mañana salimos a buscar flores para mi jardín, como en la adolescencia y tú aprovechaste para irte... en silencio...

  Luego besamos tu cuerpo tibio aún...

  Por siempre recordaremos la serenidad en tu rostro, tu risa que aún retumba en nuestros oídos, tu mirada, tu estampa y la bondad de todo tu ser.  

  Fue un acto de amor de tu parte sustraernos al dolor de cada instante, para quedar alojado para siempre en nuestros corazones.

  Y allí, después de llorarte con ansias, te adoraremos, por siempre, con amor.

  Así se manifiesta Dios en ti y en nosotros.

  Y si detrás de cada sufrimiento hay una enseñanza... gracias por habernos enseñado a amar como te amaremos de hoy hasta la eternidad.

  En libertad; como tú querías.”

  Dos años después, el 31 de octubre de 1995, asistimos por primera vez a una reunión de Renacer y cuando una mamá nos hizo la ficha de ingreso, al preguntarnos la causa de la partida de nuestro hijo, Ana adelantándose dijo: “Por decisión propia”, lo cual fue una sorpresa pues nunca lo había comentado anteriormente.

  ¿Que resortes de la intuición pudieron inducir a una madre a decir impensadamente “por decisión propia” en lugar de suicidio?”

  Cuando la madre que hacía la ficha escuchó la expresión “por decisión propia”, levantó la vista y miró con una expresión de dulzura en sus ojos.

  Desde entonces, desterramos de nuestro vocabulario la palabra suicidio.

  A partir de esta reflexión se nos hace cuesta arriba aceptar la reiteración con que en Renacer se insiste en la sumisión a la palabra suicidio equivalente a “matarse”, tan alejada de la libertad que preside la esencia de Renacer como una nueva cultura, basada en ver que las cosas pueden no ser como parecen ser y, a partir de ahí, mejorarlas dando un salto a la categoría de lo moral, en la que no sólo se inicia, sino que también se cierra el fenómeno de la ayuda mutua.

  Por eso, en busca de un lenguaje común, levantamos hoy nuestra voz en procura de darle un significado más profundo a esa decisión tan extrema, desechando los paradigmas que pretenden determinarnos.

  Quizá sea necesario tener una experiencia existencial para captar la diferencia o, en su caso, aceptar la intuición de quienes hemos pasado por este trance.

  Quizá, para ello sea necesario llegar a descubrir el verdadero significado de la expresión tantas veces oída en Renacer “la fuerza indómita del espíritu”, que podría estar amaneciendo en la cultura occidental, sintetizado en la expresión del científico Brian Weiss, a través de este pensamiento: “No somos seres humanos que estamos viviendo una experiencia espiritual, si no que somos seres espirituales que estamos viviendo una experiencia humana.”  

Con todo Cariño:

  Ana y Enrique

De Renacer Congreso – Montevideo, Uruguay”



  “Por la Esencia de Renacer”

sábado, 13 de junio de 2009

Una Historia de Amor - Final

UN REGALO DE NICOLÁS

Alicia: “Hay una anécdota muy personal que queremos compartir con ustedes, porque es algo que a todos les gusta escuchar, y porque de paso, es como que nos dice nuevamente, nos corrobora, que nuestros hijos están con nosotros y están siempre.

Nosotros estuvimos visitando nuestra hija en Italia que estaba haciendo unos estudios y en un momento decidimos ir a Viena, la cuna de Víctor Frankl, de la Logoterapia, de la logoactitud, de esa filosofía tan maravillosa de vida.

Por contactos previos con la familia de Frankl, que nos había publicado un par de trabajos, en el Journal del Instituto Víctor Frankl, ya nos habíamos visto con el yerno, los nietos y nos conocíamos un poco, había como una amistad muy linda que se había desarrollado, pero no lo conocíamos a él.

La última vez que vino a la Argentina a un congreso de Logoterapia, lo habíamos visto de lejos y nos había parecido maravillosa su fuerza, su empuje, cómo se transformaba al hablar, a pesar que era un hombre pequeño y que había sobrevivido a tanto dolor, por eso uno se lo imaginaba una persona grande, alta y era una cosita chiquitita.

Cuando estuvimos allí en Viena, nos quedamos una semana, sabíamos que su salud estaba muy deteriorada, por lo tanto no albergábamos esperanza de verlo personalmente y conocerlo y, entonces, estuvimos más bien con su hija, con su yerno, con la familia, gente maravillosa, cálida, hasta que un día, dos días antes de partir de regreso hacia la Argentina, nos llama la nieta y nos dice "hoy mi abuelo se siente bien y tiene muchas ganas de conocerlos". 

Para nosotros fue algo así como un rayo de luz que caía del cielo y de repente iluminaba nuestro camino.

Entonces, bueno, la noticia me la dieron a mí, yo se la tenía que dar a Gustavo y quería dársela de una manera, medio con suspenso, pero resulta que no pude, pues no me podía borrar la sonrisa de la cara y así entré a la habitación y le dije: " Gustavo ¿sabes una cosa? " y, entonces, ya se lo imaginó.

Luego nos estábamos vistiendo para ir a ese encuentro que para nosotros era algo... bueno... era como tocar el cielo con las manos, o por ahí cerquita, y en eso le digo "Gustavo..." los dos nos miramos y dijimos "¿te das cuenta que día es hoy?, ¡es el día de la partida de Nicolás!" Hacía cinco días que estábamos en Viena, ya nos estábamos por ir.  

¡El mismo día de la partida de Nicolás!, ¿díganme si ese no fue un regalo de Nicolás?, y decirnos aquí estoy, nosotros lo tomamos como una señal para decirnos: están en el camino correcto, todavía siguen por donde deben seguir, ese es el camino.

Los hijos están y nos dan esos mensajes y es maravilloso. Bueno, efectivamente, fuimos y estuvimos con Víctor Frankl, no sólo que estuvimos, lo abrazamos, lo besamos, nos sacamos una foto con él y en el momento de sacarnos la foto yo le digo: "Dr. Frankl, ¿me permite tener una mano suya entre las mías, para la foto?" y él me dijo: "Pero querida le doy las dos" y me dio las dos manos. 

Espero que esa foto la podamos, compartir, que todos alguna vez la vean, porque ya es historia.

Ese fue, realmente, un regalo de Nicolás, de Dios, de la vida, de todos nuestros hijos, porque Víctor Frankl aquel que nos iluminó tanto el camino de regreso a la vida, junto a Elizabeth Kübler-Ross, que nos iluminó el camino de la muerte a la vida, Frankl, el que nos enseñó tanto con su propia vida, lo conocimos y tuvimos la dicha de estar con él en mayo y en setiembre él partió.”

EL ALERTA DEL GUERRERO QUE NO DESCANSA

Alicia: “Estoy tratando de pensar lo que significó el mudarnos de Río Cuarto hace dos años, yendo a vivir en General Belgrano en las sierras de Córdoba, tomamos una pequeña distancia de las reuniones quincenales de Río Cuarto y pudimos ver un poco más desapegadamente ese fenómeno cultural en que se ha convertido Renacer.”

“Les cuento que nosotros estamos en nuestra casa... cada uno hace sus cosas... y en eso vienen llamadas, cartas, correos electrónicos, “queremos saber esto”, “por qué no nos envían esto”, “queremos una charla”, “queremos que vengan” y, bueno... si esa fue la responsabilidad que aceptamos en la vida frente a Nicolás, es la responsabilidad que mientras los padres lo sigan reclamando, mientras la vida lo siga reclamando, allí estaremos.

Cuando la vida diga que basta, o los papás dejen de llamar, porque, bueno, ya es así, dejaremos de hacerlo, y tendremos muchas otras cosas que hacer, sin duda también, la vida es así.” 

Gustavo: “Voy a terminar pidiéndoles a ustedes que asuman el compromiso de trabajar por un Renacer de acá a 50 años, de acá a 100 años para que traten de que los papás nuevos que llegan al grupo sigan ese camino que ustedes pueden mostrarles, porque lo merecemos nosotros, lo merecen nuestros hijos y hoy, por sobre todas las cosas, lo merece el mundo, lo merece la humanidad, porque es necesario que en esta vida, en este mundo, haya seres compasivos y solidarios que trabajen pensando en los demás.”

“Es necesario que nosotros conozcamos la ESENCIA de RENACER y de la AYUDA MUTUA y nos mantengamos dentro de ella porque si no, los grupos se van a dispersar, vamos a tener dificultades y el mensaje se va a perder.”

“Es este el mensaje que nosotros hemos llevado a lo largo de 20 años y a la gente le costaba creer, a los papás les costaba creer que hubiese algo en nosotros que nos permitiera defendernos, que nos permitiera enfrentarnos y oponernos a este dolor. 

Sin embargo, hoy sabemos que existe, hoy lo vemos, lo vemos en los rostros de ustedes, ustedes lo ven en los rostros de otros padres que entran a los grupos y entran con los rostros desfigurados de dolor y salen con una sonrisa en los labios, esa es la fuerza del espíritu.

Y cuando nosotros accedemos a la dimensión espiritual, cuando nosotros tomamos poder de nuestra dimensión espiritual, nos encontramos en la verdad y como contrapartida se nos brinda la iluminación y la paz interior.

Esa es la tarea que los grupos Renacer han hecho, es la tarea por la cual nosotros hemos bregado y ustedes han dicho sí a ese mensaje.” 

“El mensaje ya está y no importa quien de nosotros viva o quien de nosotros muera, porque siempre va a haber alguien que lo lleve, porque el mensaje es universal, es el mensaje del amor, es el mensaje de la superación del ser humano.”

“Nuestra esperanza es que ustedes, a su vez, decidan trabajar por un Renacer para dentro de otros 50 años, porque nosotros vamos a ir pasando pero el mensaje debe quedar.”



  20 de Mayo de 2009

jueves, 11 de junio de 2009

¿Hasta cuándo? Por: Maribel Belaval

Hay un dicho popular que dice: "No hay mal que dure cien años, ni cuerpo que lo resista". Cuando pasamos por una pérdida que duele mucho, llega el momento de la desesperación y nos preguntamos: ¿Hasta cuándo estaré en esta intensidad emocional de duelo agudo?  
La mente repasa obsesivamente el pasado. Los sentimientos son: ansiedad de separación, soledad y angustia. La ensoñación duele al evocar recuerdos bonitos que no volverán. La mente no puede entender las razones del corazón porque el sufrimiento nubla el entendimiento.
La intensidad de la conciencia de pérdida la atravesamos por el cuerpo físico en síntomas bien definidos: náuseas, palpitaciones, opresión en la garganta y el pecho, nudo en el estómago, dolores de cabeza, insomnio y fatiga. Las emociones reprimidas, que no manejamos con inteligencia emocional, se van convirtiendo en enfermedades psicosomáticas, a lo largo de la vida.  
La pérdida se nota también en nuestras conductas observables: continuos cambios de humor, incoherencia al hablar, irritabilidad y tristeza, que no podemos ocultar a los demás. ¿Hasta cuándo?
Cada persona comenzará a dejar ir esta etapa, de acuerdo a su personalidad única y su carácter. Diferentes factores contribuyen tales como: crianza, auto estima alta, inteligencia emocional y espiritual que se desarrolle durante el proceso, capacidad de tomar decisiones y apoyo de personas positivas cercanas que respalden un cambio.
En gran medida, pasar a una etapa más sosegada, depende mucho de la apreciación mental que hagamos de la pérdida. Tiene mucha razón Don Miguel Ruiz cuando dice en su libro: Los cuatro acuerdos: "No tomes nada personalmente" .  
La conducta de otra persona y/o las situaciones externas no definen nuestro valor; mucho menos, nuestra conducta. Son nuestros apegos, dependencias, necesidades de afecto de siempre, expectativas irreales, falta de auto amor y conciencia inmadura de víctima las que nos mantienen, por demasiado tiempo, sobre reaccionando en la conciencia de pérdida. 
Para cambiar a una conciencia de superación hay que aprender a reconocer la diferencia entre justificar y validar sentimientos. Justificar sentimientos es usar nuestra razón para darle validez a nuestra infelicidad presente. Buscamos en el pasado la explicación a nuestras desdichas. Cada vez que vamos al cuento, nuestra mente y nuestras emociones encontrarán las "razones" para seguir con el coraje, la desilusión y el dolor, grabados en la conciencia de pérdida.  
Validar sentimientos significa que estamos bien conscientes del dolor que todavía sentimos. Precisamente, porque sabemos su impacto en la conducta total, no queremos sostenerlos en el pensamiento ni aumentarlos con evaluaciones estériles. Los validamos con aceptación para no ir más al pasado; ese ir y venir a la conciencia de pérdida agota y desanima.  
Necesitamos desarrollar unas frases que nos recuerden que ya no queremos sufrir por lo mismo: "Se acabó". Tener la creencia que sí podemos superar con auto estima cualquier situación. El poder radica en alinear mente, cuerpo y espíritu. De la relación transpersonal recibimos consuelo, fortaleza y sabiduría. Estemos dispuestas conscientemente a aprender las lecciones y enfocar la mente en metas y planes de auto cuido y auto capacitación.  
No hay dolor que no traiga una bendición; búscala en tu vida en el momento presente. ¿Te conoces más; tienes hoy más fortaleza; estás más consciente de tus necesidades de afectos; has encontrado tu propósito de vida en ayudar a otros a superarse? Recuerda nuestra herencia humana-divina es el amor y no el dolor.  

  LINK: www.mipropiateerapi a.com
 
extraido del correo del grupo renacer yahoo

martes, 9 de junio de 2009

Una Historia de Amor ( 3ra.Parte )

“UN VIAJE DE MIL MILLAS, EMPIEZA POR UN PASO”

Gustavo: “Yo recuerdo que cuando empezábamos nosotros a transitar este camino, cuando empezamos a salir de Río Cuarto, con una idea que en un momento ni siquiera sabíamos lo que iba a pasar, sólo nos interesaba trabajar y sentirnos mejor nosotros y ayudar a otros papás de Río Cuarto, la primera charla que dimos afuera comencé con unas breves frases del poeta peruano César Vallejo que decía: "Son las crepitaciones de un pan que en la puerta del horno se nos quema".

“Estábamos frente a muchos papás, muy dolidos que todavía no conocían de Renacer, y nosotros hablábamos y decíamos que nosotros somos más que nuestras emociones, que existía en nosotros una dimensión que nos permitía trascender todo esto, la gente nos miraba como si estuviéramos locos. 

Y después cuando salíamos teníamos que conversar con los papás y decirles que, verdaderamente, lo que nosotros decíamos lo sentíamos, que nosotros podíamos levantarnos por encima de nuestras emociones, que una cosa era lo que nos había pasado y otra cosa, muy distinta, era lo que cada uno de nosotros decidía hacer con aquello que nos había pasado.

Lo graficábamos diciendo "Yo perdí un hijo, pero si yo me destruyo, no puedo echarle la culpa a Nicolás, porque la decisión de destruirme es mía, así como es mía la decisión de caminar por la vida con la frente en alto".

Esto generaba interminables discusiones, porque había papás que no creían en esto, que no lo conocían, que insistían, pero a mí me duele, pero yo siento bronca, pero yo tengo rabia, que me venís a hablar vos del espíritu, ¿quién cree en el espíritu? el espíritu no existe, lo que existe es mi dolor.

Nos escuchaban decir somos más que nuestras emociones, somos capaces de levantarnos por encima de ellas, somos capaces de trascenderlas; Víctor Frankl nos ha enseñado que el hombre que se levanta por encima de su dolor para ayudar a un hermano que sufre, trasciende como ser humano y en ese trascender, el hombre se encuentra a sí mismo. 

Y no se entendía la trascendencia y volvíamos a discutir con el dolor, con la ira, con la rabia y buscábamos mil maneras distintas, después de cada reunión, un ejemplo, una metáfora, que fuera más firme, que tuviese más valor, para demostrar eso.

Nos costó mucho tiempo y nos costó sacrificio, nos costó discusiones, nos costó enojos con algunos hermanos de Renacer también; hubo gente que se enojó con nosotros porque nos decían: la gente no va entender ese mensaje, los papás que sufren y están dolidos no van a entender ese mensaje, ¿cómo les van a entender que tienen que caminar con la frente alta, cuando están desechos?

Y nosotros decíamos: se puede. Se puede y queríamos que nos vieran a nosotros como se puede.

Fueron diez años de caminatas, una vez sacamos la cuenta y creo que habíamos hechos más de ciento veinticinco mil kilómetros yendo a distintos lugares, hubo un año que viajamos dos veces por mes dos mil kilómetros por mes, y terminamos el año, un 29 de diciembre en Peguajó, regresando a Río Cuarto el treinta de diciembre, y lo hicimos con ganas y lo hicimos con gusto, pero siempre nos quedaba la idea de que no había llegado el mensaje, de la manera que nosotros queríamos, pero no obstante seguimos.”

“Y no podíamos llorar, porque ¿cómo íbamos a ayudar a otra persona si nosotros mismos estábamos llorando? Eso fue lo que la vida demandó de nosotros, nosotros cumplimos con esa tarea, pero nuestra hija no pudo, no tuvo una red de apoyo como estos chicos han mostrado, por eso me emocionó mucho a mí, yo lloré no con lágrimas de tristeza, sino con lágrimas de emoción; hacía mucho tiempo que no lloraba, me tocó mucho, me conmovió mucho hoy los hermanos.” 

“Durante estos años hemos estado recorriendo muchos lugares invitando a los padres a que piensen en lo que viene después, no en lo que ya pasó, porque eso no se puede cambiar.

Que piensen en los maravillosos caminos que pueden abrirse a partir de ese momento y que nosotros, como muchos de los padres que están aquí presentes hemos transitado. Ese camino luminoso, ese camino que siempre Alicia lo dice con palabras más lindas que yo.”

Alicia: “Yo recién acusé recibo que Renacer había cruzado el Atlántico, cuando en un seminario intensivo que ofrecimos en Barcelona, el papá que nos presentó que es francés, pero vive en España hace muchos años, casado con una española, dijo: porque “nozzotros” aquí en “Renazzer”... ese Renacer sonó muy distinto yo me dije, es cierto, Renacer cruzó el océano, estamos en otro continente, ¡qué poderoso que tiene que ser el mensaje para que haya cruzado el océano Atlántico!

Y hoy los papá de Renacer España, los que pudieron venir e hicieron el esfuerzo de cruzarlo, están aquí con nosotros con estos maravillosos 45 grados a la sombra con que nos esperó Uruguay.”

SEGÚN PASAN LOS AÑOS


Gustavo:“Los primeros años que fueron años duros y difíciles, tuvimos muchas dificultades y tuvimos problemas y tuvimos enemigos; tuvimos problemas de afuera y tuvimos problemas de a dentro […] y queremos contarlo, porque para muchos de ustedes Renacer era una cosa ya hecha que estaba cuando vinieron, entraron, los ayudaron, los abrazaron, pero se preguntaron ¿cómo nació Renacer? ¿cómo se originó? ¿qué dificultades tuvo que pasar? ¿cómo creció? ¿cómo llegó a ser lo que es ahora?

“Cuando, aparecieron los grupos de Moldes y de San Luis, nosotros ya sabíamos que Renacer iba a expandirse, pero todavía no estábamos preparados porque lo que sabíamos nosotros era que el grupo trabajaba y tenía una tarea muy esperanzadora una acción muy poderosa y terminábamos siempre cada reunión con un mensaje de alegría y esperanza.  

Eso lo podíamos hacer nosotros, pero de allí a que pudiera hacerlo otra persona no lo sabíamos.

Cuando apareció la necesidad de que Renacer creciera, aparece la necesidad de un modelo, un modelo que sustentara filosóficamente, existencialmente, esta tarea de ayuda mutua, para que otras personas y otros grupos pudieran utilizar en otros lugares sin nuestra presencia, para que Renacer no fuera un grupo de dos personas iluminadas.”

“Entonces cuando aparece la necesidad de un modelo, ese modelo se llama Víctor Frankl y su pensamiento, la logoterapia y el análisis existencial.

Este es tanto un modelo para ayudar a personas que buscan un sentido al sufrimiento o a una tragedia que le toque vivir.”

“Víctor Frankl nos dijo muchas cosas que nosotros fuimos adoptando en la metodología de trabajo y entonces permitió que esta experiencia de Renacer pudiera ser repetida en otros lugares, sin que estuviéramos nosotros, que el mensaje, en sí mismo, es lo suficientemente poderoso para que solo se plantara como lo hizo, cruzando fronteras, cruzando el océano sin que necesariamente estuviéramos nosotros. 

“En 1990 vino Víctor Frankl a la Argentina, nosotros fuimos y Alicia tiene oportunidad de conversar con él y Víctor Frankl le autografió un libro y entonces nos vinculamos con gente de la Logoterapia que nos invitaron a dar una charla sobre lo que estábamos haciendo en un congreso en San Luis.

Dos meses después se inauguró el primer grupo en Buenos Aires, en setiembre de 1990 se forma en San Luis, en noviembre en Mar del Plata, y en diciembre del 90 en el lugar que hoy es Puerto Madero, que entonces no existía, en una salita con 800 grados de calor un 15 de diciembre, un ventilador en una salita de tres por tres vidriada con un calor espantoso éramos seis personas y nosotros dos, allí damos una charla sobre Renacer y ahí empieza Renacer en Capital Federal.

Al año siguiente viajamos cinco veces a Capital Federal para apoyar el grupo.”

“En 1992 se hace el primer encuentro nacional de los grupos Renacer en Río Cuarto, entonces éramos 14 grupos: Río Cuarto, Moldes, Villa Mercedes, Mar del Plata y 10 grupos de la Provincia de Buenos Aires.

En 1993 estuvimos en el programa de Mirtha Legrand y a partir de ahí empezó a haber llamados de gente que quería formar grupos y nosotros viajamos en cuatro años de 1993 a 1997 haciendo más de 120.000 kilómetros.

Dos fines de semana al mes íbamos a algún lugar y muchos de ustedes se deben acordar de irnos el sábado a la mañana, el sábado a la tarde teníamos una charla, el sábado a la noche una cena, el domingo a la mañana un desayuno de trabajo donde hablábamos de los problemas de los grupos, el domingo a la tarde volvíamos y el lunes a la mañana a trabajar.”

“En 1995 dimos una charla en San Pedro, Provincia de Buenos Aires, cuando terminamos la charla, un señor se acerca a nosotros y nos dice: “ustedes no han nombrado a Jesús en su charla, ustedes tienen que trabajar por Jesús y tienen que trabajar para Jesús” y nosotros le dijimos: no.

Ese hombre era un sacerdote y se llamaba Mateo Bautista, ustedes lo conocerán; nosotros dijimos no, porque los grupos son ecuménicos -universales, abiertos-, nosotros no somos religiosos y no nos corresponde a nosotros llevar la voz de la religión, la voz de la religión la lleva usted, nosotros llevamos la voz de los padres  

Y allí vino un conflicto.

Nosotros venimos diciendo desde hace mucho tiempo que los grupos no pueden imponer valores a los padres, pero ustedes hoy nos escucharon hablar de un valor fundamental para nosotros que es la RESPONSABILIDAD, la responsabilidad por nuestra propia vida.

Entonces ustedes podrán decirnos, ¿cómo? ustedes nos dicen que los grupos no imponen valores, pero ustedes hablan de la responsabilidad en un tono tan enérgico que hasta parece impositivo. 

Veamos, la responsabilidad tiene una característica, es un valor neutro porque todos los hombres somos responsables por nuestros actos, por lo que hacemos, pero después cada uno tiene que elegir ante quien es responsable, si es responsable ante Jesús, si es responsable ante Mahoma, si es responsable ante Buda, si es responsable ante su hijo, si es responsable ante la sociedad o si es responsable ante sí mismo, pero Renacer jamás le va a decir a un papá ante quien tienen que ser responsable; hasta ahí llega, jamás hemos impuesto un valor.”

“Al mismo tiempo que sucedía esto, se desprendió de Renacer el grupo de Mar del Plata, porque Mar del Plata nos pedía a nosotros que en todos los grupos se enseñara, se dieran clases de Logoterapia, y nosotros les dijimos: no, porque hacer eso sería imponer un valor, por un lado y por otro lado, ustedes escucharon hoy a Alicia, que cuando ella le dio gracias a Frankl, Frankl le dijo: “no; gracias a ustedes, porque ustedes son la Logoterapia”.

Si ustedes leen los libros de Frankl, él dice que la Logoterapia no es nada más que el leguaje del hombre común y corriente que lucha por encontrar sentido a su existencia, traducido al idioma médico.  

“Que les vamos a enseñar a los papás, nos dijo Frankl, si ellos nos están enseñando a nosotros, si ustedes son la Logoterapia, ustedes son quienes nos enseñan con su coraje, con su actitud, con su voluntad de vivir y con su decirle sí a la vida, ¿cómo les voy a enseñar yo a ustedes”

“Nos resistimos a que alguien le diga a un papá este libro no se puede leer, porque no estamos de acuerdo con ese libro y no lo vamos a decir nunca, porque, como dije, Renacer acompaña a los papás y a las mamás hasta que cada uno comprenda que vivir su vida tal como le es dada es su propia responsabilidad.

Gustavo y Alicia: “Cuando se habían cumplido 12 años del nacimiento de Renacer, ya se había extendido a cuatro países en nuestro continente y recientemente ha cruzado el Océano Atlántico para comenzar en Barcelona y otras ciudades de España. 

Esto implica un crecimiento vertiginoso y ciertamente mayor a cuanto pudiera pensarse, sino, si quiera, soñarse. 

De ese crecimiento hemos sido responsables todos nosotros, en mayor o menor medida, debido fundamentalmente a la actitud con que hemos enfrentado un destino adverso, demostrando así, a nuestras familias, a nuestros amigos a nosotros mismos y a la sociedad entera que es posible sufrir con dignidad y, a partir de Renacer, levantarnos por sobre nuestro dolor, para ayudar al hermano que sufre. 

Renacer ha crecido de esta manera tan explosiva, no por la difusión periodística que cada uno haya podido darle, tampoco por un azar del destino o por una circunstancia fortuita, sino que lo ha hecho por tener un mensaje tan poderoso que ha derribado barreras sociales, culturales y geográficas. 

Mensaje del cual todos nosotros, aun sin darnos cuenta, hemos sido y somos portadores, pero que, al mismo tiempo, y por el hecho de ser portadores de ese mensaje, que nuestros hijos nos han dejado, nos añade una responsabilidad extra en nuestras vidas, cual es la de llevarlo con dignidad y honestidad.”

Gustavo: hemos cambiado a través de los años el concepto que la sociedad y la cultura tiene de los padres que pierden hijos, es un cambio cultural y hemos tenido que vencer a las estructuras, las estructuras médicas que no creían, las estructuras de las obras sociales que no confiaban en nosotros, las estructuras religiosas que decían ¿cómo esas personas que no son religiosos van a hablar de la vida? y ¿cómo van a hablar de la muerte? ese es un tema que nos corresponde a nosotros.

Tuvimos que desafiar a todas las estructuras para que ustedes estén hoy acá y, sin embargo, en algunos lugares Renacer tiene estructura, eso lo hemos protestado, hemos dicho que eso no debe ser así y creemos que para los grupos que se formen en el futuro, el peor enemigo de los grupos va a ser la estructuración.

Nosotros, precisamente, estamos hoy acá porque hemos sido libres para venir.

Estas cosas las hemos dicho durante muchos años y muchas personas se han enojado, yo lo sé y yo lo lamento, pero estas críticas que yo hago no es para desvalorizar el trabajo que se ha hecho, no es con ánimo peyorativo, sino que tiene que ser hecha en algún momento porque esto es parte de la historia de Renacer.”

“Aparece así el poder del hombre sobre el hombre y esto es algo que tiene que ver con la historia de Renacer, porque tuvo que ver con los personalismos que han sido tan difíciles y son tan perjudiciales para los grupos y todavía lo siguen siendo.”


EL MENSAJE

Alicia: “Los objetivos de Renacer son claros:

Enfrentar el dolor, aprender de él, darle un sentido y en ese proceso, encontrarle un significado a la vida.

Esos son los únicos objetivos; alcanzar la paz y la serenidad, elaborar el odio y la ira, etcétera, etcétera, todos esos no son objetivos de Renacer, digamos, eso es parte quizás de la metodología de algunos grupos al funcionar, pero no es, ciertamente, el objetivo no constituyen los objetivos de Renacer.

Los objetivos, claramente, son éstos: enfrentar el dolor, aprender de él, darle un sentido y en ese proceso, encontrar un nuevo significado a la vida.

Todos sabemos que la vida cambió; cambió para siempre. Vamos a rescatar del pasado cosas positivas y todo lo que nos sirva para enfrentarnos a este presente y construir un presente pleno y proyectarnos a un futuro pleno. 

Esos son los únicos objetivos.”

“Nosotros siempre decimos, fue una inspiración, ese mensaje fue dictado, ese mensaje no surgió de nosotros, por eso decimos que no es obra nuestra, esto es obra de los hijos.

En la medida que llevemos el mensaje con amor, con convencimiento, con mucho respeto por cada uno de los papás, eso es Renacer.

Recordemos siempre, por qué estamos en Renacer, y si bien estamos por nuestros hijos, cuando estamos allí nos damos cuenta que entramos porque no queremos seguir viviendo como estábamos viviendo.”

Gustavo: “Lo que decimos nosotros implica nada más que la manera en que Alicia y yo vemos a Renacer y a todos los lugares a donde nos invitan vamos a llevar la manera como nosotros lo vemos, pero también saben ustedes que no les decimos que tienen hacer esto así o asá. 

Nosotros, simplemente, mostramos. Mostramos el camino que nosotros hemos transitado y en el que nosotros creemos y después queda para cada uno tomarlo o no.” 

Lo que nosotros volcamos en las charlas a donde nos invitan, es la experiencia que hemos recogido de ustedes, algunas son nuestras, pero nosotros nos hemos enriquecido enormemente y hemos aprendido al compartir conversaciones con otros papás que nos han contado de la manera como han salido adelante y así hemos ido aprendiendo en estos años.” 

“Las necesidades de la vida ya estaban, estaban antes de nosotros y nosotros lo único que hicimos fue descubrirlo, fue quitarle el velo, fue desocultarlo, fue sacarlo a la luz, pero en ese aspecto todos somos creadores, todos nosotros somos creadores de Renacer porque cada uno, en su medida, va sacando a la luz este mensaje y lo lleva a otros lados.

Recordemos el ejemplo de Miguel Ángel, que cuando terminó el Moisés y le preguntaron ¿Cómo había hecho semejante belleza? él dijo: “estaba hecho, yo sólo le quité el mármol que sobraba”.

¿Nosotros qué hemos hecho? Le hemos quitado el polvo hemos sacado algo que ya estaba; que era la necesidad que los padres que perdían hijos no se murieran con sus hijos, para que, de esa manera, no transformáramos a nuestros hijos en nuestros verdugos. 

Eso es lo que nosotros hicimos, simplemente quitamos el dolor a la experiencia de la muerte de un hijo, aflorando el amor al hijo.”

“Ese mensaje no nació de un día para otro, nació del sí que ustedes nos dieron cuando nosotros arriesgábamos una idea, cuando nosotros nos animábamos a decir que la muerte de un hijo debía servir como una plataforma de despegue, como una plataforma de despegue espiritual, una plataforma donde asentarnos, crecer y ser personas distintas; porque nosotros lo experimentábamos, pero no sabíamos si ustedes podían hacerlo y nos animábamos a seguir y ustedes con su respuesta nos decían sigan así.

De manera que este mensaje no es de Alicia y Gustavo, este es un mensaje de todos nosotros, inclusive no es de nosotros, es un mensaje que viene de nuestros hijos, a través nuestro, y se dirige a la vida.”

“Asumamos el desafío y la aventura de ser una nueva persona y elijamos en ese camino entre lo mejor y lo peor, porque podemos decidir, podemos elegir, no somos bebés recién nacidos, comenzamos una nueva vida pero ya con experiencia, ya podemos decir que es el bien, ya podemos decir que es el mal, ya podemos decir que es lo que queremos ser, entonces, a través de esa transformación interior, como dijo Alicia, y como dicen todos ustedes, la muerte de un hijo no va a ser en vano, esos hijos van a ser estrellas fugaces que llegaron a nuestras vidas, nos tocaron, se fueron pero nos transformaron, nos tocaron para cambiarnos, son pocas las veces en que la vida nos da segundas oportunidades.” 


domingo, 7 de junio de 2009

Del libro Los mensajeros de los sabios,de Brian Weiss

No morimos cuando muere nuestro cuerpo fisico.Una parte de nosotros sigue existiendo.Espiritu,alma,conciencia.Es como atravesar un umbral para entrar en otra habitacion con mayor,con mas luz,maravillosa.Por eso no tenemos que temer.Siempre nos rodea el amor.Nuestros seres queridos no nos ABANDONAN NUNCA.Todos somos almas hermosas e inmortales.Estamos en un cuerpo durante un tiempo,pero nuestra esencia no es ese cuerpo.
Todos somos almas hermosas e inmortales.Estamos en un cuerpo durante un tiempo,pero nuestra esencia no es ese cuerpo. Encontrar el camino a casaLa paciencia y la oportunidad....Todo llega cuando tiene que llegar.Una vida no puede vivirse con prisa,no puede ajustarse a un calendario,como intenta tanta gente.Tenemos que aceptar lo que nos llega en el momento dado, y no pedir mas.LA VIDA NO TIENE FINAL,nunca morimos;nunca hemos nacido de verdad.Lo que sucede es que pasamos por distintas fases.No existe un FINAL.Los seres humanos tenemos muchas dimensiones,pero el tiempo no es como lo vemos, sino que se compone de lecciones que se van aprendiendo. Solo el amor es real.El amor es una energia de increible poder y fuerza.Todos estamos hechos de esa energia.El amor es algo absoluto.El amor incondicional,expresar el amor sin esperar nada a cambio.Al entregar el amor libremente nos convertimos en millonarios espirituales.Acuerdese de escuchar sus intuiciones y no dejar que sus miedos influyan en los murmullos de su hermoso corazon.Sienta la libertad de amar sin reprimirse,sin reservas,sin condiciones.Nuestras vidas en este plano estan limitadas.Estamos simplemente en un COLEGIO.Al volver a casa solo nos llevamos nuestros pensamientos,muestros actos,nuestros amor.Por ultimo ,no tenga miedo.Somos inmortales,espiritus eternos y siempre somos AMADOS.De echo,SOMOS AMOR.
Marchu